El clásico Barça vs Madrid

Le llaman el clásico, y la verdad que si, no hay nada más clásico que el qué un partido de futbol nos haga olvidarnos de la realidad que nos rodea. No sé el motivo, hace un tiempo el fútbol me llamaba mucho más, incluso ahora me dicen que si es que ya no me gusta. Será el sufrir con el Real Oviedo, o simplemente el que uno va creciendo y viendo la realidad. El caso es qué hace unos días estábamos hablando de que Corea del Norte atacaba a sus vecinos del Sur, luego que se celebraba el día mundial contra la violencia de género, juntamente se hablaba de que si la crisis en Irlanda afectaría gravemente a España, pero, ¡¡¡alto!!! Es lunes y hay futbol, al diablo todo. Parece increíble, pero hoy no se habla de otra cosa, así somos, gente sin sentimientos, hoy nos puede importar una guerra, y mañana si Cristiano Ronaldo marca o no.

Ya no importa nada, solo CR7, no, no es un detergente, y Messi. Te levantas, un frío que pela, hielo en la carretera, enciendes la radio del coche y ya tienes futbol. A la vez que te disparan con balas de “clásico”, te dicen que ellos no quieren. Hoy no se habla de otra cosa que no sea el “gran partido”, el “partido del siglo”. No sé si será el del siglo, lo que sé es que todos los años acaban jugando dos partidos del siglo, uno en Barcelona y otro en Madrid.

Es lunes, un lunes más o ¿no? Si fuese un lunes más la gente estaría con cara aburrida, cansada, y con pocas ganas de todo, pero que va, hoy es como si el fin de semana aún no acabase. Mañana habrá gente a la que le parezca que está a lunes y a otros les parecerá que están de nuevo a viernes. Mirándolo de esta forma, seguro que hoy las empresas producen bastante más.

Qué locura, ¿a caso no acabo yo también dedicando estas líneas al clásico?

La Roja, para todos y todas!

Hace unos días publiqué una reflexión sobre la afición repentina que había despertado en este país el fútbol. Pues bien, hoy nuevo capítulo, ya que la selección está en semifinales, y este sábado han sido muchos los que a las 20:30 pararon sus actividades para sentarse delante del televisor y disfrutar de un partido de futbol.

Para ponernos en situación, mañana del domingo, 11:00 de la mañana (hora zulu!, siempre quise decir eso), calor, por lo tanto la ventana abierta y la persiana bajada, una conversación me despierta. Despierta sería mucho decir, de eso que aún no sabes muy bien si estás listo para levantarte, aún te silvan los oídos del día anterior. De que iba la conversación un domingo por la mañana temprano, de fútbol como no, concretamente del partido que la selección había disputado unas 15 horas antes. Hasta aquí nada raro. Resultó que las voces empezaron a resultarme conocidas, y de eso que te pones a darle vueltas, aquí si que ya estás despierto, la curiosidad mató al gato, en este caso lo despertó, y te encuentras con que las voces pertenecen a dos vecinas, pero a dos vecinas de las que ni te imaginarías hablando de fútbol. Más bien de las que ya vieron jugar a Pelé en directo. Pero no era una discusión de me gustó España, estamos en semis, no no, la cosa era ya más técnica, el diálogo era si Torres no sabe jugar al fútbol y Villa juega mejor solo, que ese güaje ye asturiano!

A veces piensas que nada puede sorprendente, que conoces a la gente, y de golpe y porrazo toma ya! Sorpresa!!! Alguien piensa que la vida no puede ser maravillosa???

FUTBOL CON FATATAS!!!

P.D. Como pasemos al a final, la líamos!!!

España y el fútbol!

Que el fútbol mueve masas no lo vamos a descubrir hoy. Que el fútbol hace florecer en las personas sentimientos ocultos, tanto para bien como para mal, tampoco lo voy a descubrir yo. El fútbol está dejando de ser un deporte para convertirse en algo más. Estos días mientras se juega el mundial estoy descubriendo una nueva parte de la afición por el fútbol que aún no había descubierto. Los bares se llenan para ver los partidos de “la roja”, en los patios de los edificios se escuchan los “uuuiiiiiiiiiii!!!!” o “goooooooollll”.

No sabía yo que en este país tenía tanto tirón la selección, o ¿será qué todos nos hemos subido al carro de la campeona de Europa?, ¿será por lo qué en cuanto España pierde un partido la negatividad se apodera de nosotros? Me llama la atención la cantidad de gente que se junta a ver los partidos, las calles se quedan casi vacías durante las horas de partido, las carreteras se liberan de su densidad de tráfico…

Y yo, que hace dos años no me perdía ni un partido de la Eurocopa, ya podía jugar España o no, que yo ahí pegado al televisor, resulta que ahora con el mundial, no acabo de ver un partido completo. Y no sé el motivo. El mundial no me acaba de enganchar, quizás sea que ya tuve suficiente fútbol durante el resto del año, o quizás sea el calor que hace, quien sabe…

El caso es que mañana comienzan los cuartos de final del mundial, y España estará en ellos, ¿pasaremos?

P.D. Hasta mi hermano, que no le gusta mucho el fútbol, se baja al bar a ver los partidos con los amigos.

© Javier Fernández López