Este domingo un nuevo ridículo en la Fórmula Uno, y ya van dos de dos. Si hace una semana fue una mala decisión a la hora de sacar el SafetyCar a la pista, que la carrera acabase con el SafetyCar en pista y que los pilotos se quejasen de los reflejos del sol, en esta ocasión el ridículo comenzó ya con el horario de la carrera, las 17:00 hora local, lo que significaba, que con el menor imprevisto, por pequeño que fuese y que la carrera se tuviese que retrasar, se haría denoche y no se podría correr. A esto si encima le añadimos que la probabilidad de lluvia a la hora de la carrera era grande, pues al final pasó lo que tenía que pasar.
Carrera suspendida y finalizada a falta de 25 vueltas para el final, más o menos la mitad. Carrera que gana como no, Button y que al no llegarse a cumplir el 75% de las vueltas se reparten la mitad de puntos. Van dos carreras de este mundial de 2009 y ninguna de ellas se desarrolló como una carrera normal ni terminó como una carrera normal, es lamentable la verdad, en la primera igual no había otro remedio, pero en esta segunda carrera estoy seguro de que se podía haber evitado el espantoso redículo.
Esperemos que las cosas cambien, ya que con todo este espectáculo se está perjudicando demasiado a un deporte al que últimamente vemos demasiadas veces en los despacho, y el cual con actuaciones así no crea afición.